Archivos Mensuales: mayo 2015

144° Capítulo de ECONONUESTRAS 25-may-2015

napoleon

Comentamos el 21 de mayo: entre anuncios y represión.

143° Capítulo de ECONONUESTRAS 18-may-2015

napoleon

Capítulo Especial por el asesinato de Diego Guzmán y Exequiel Borbarán, profundizando en el Chile que los mató.

142° Capítulo de ECONONUESTRAS 11-may-2015

napoleon

Comentamos el Cambio de Gabinete, entre otros temas.

El fin del capitalismo: ¿Una utopía o una realidad próxima?

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En 1867, en su libro ‘El Capital’, Karl Marx hizo su famosa predicción de la ‘muerte’ inminente del capitalismo. Pasados casi 150 años, el sistema está vivo y el debate sobre su futuro continúa con mayor o menor intensidad. La crisis que durante los últimos años sufren varios países desarrollados hace que cada vez más expertos hablen de grandes cambios que pronto tendrán lugar en el actual sistema social y económico a nivel mundial.

Tras la desintegración de la Unión Soviética, gran parte de la población creyó que el capitalismo había triunfado por completo. Sin embargo, en los últimos años el sistema económico afronta numerosas conmociones económicas y sociales. En Occidente se reduce la clase media, aumenta de forma alarmante el paro, y el ‘estado de bienestar’, considerado como el mayor logro del capitalismo de postguerra, se convierte en algo del pasado. Por otra parte, en Oriente la explotación de trabajadores adquirió los niveles del cruel siglo XIX .

En el nuevo libro ‘¿Tiene futuro el capitalismo?’, obra conjunta de varios economistas y sociólogos reconocidos a nivel internacional, los expertos coinciden en que el mundo está a punto de entrar en una crisis estructural del sistema capitalista, revela la revista ‘Expert’. De este modo, el sociólogo estadounidense Immanuel Wallerstein escribe que el crecimiento del capitalismo alcanzó su tope en los años 70, mientras que todas las décadas siguientes el sistema sólo superó las numerosas crisis, sin resolver ningún problema.

“El sistema mundial moderno no puede seguir de la misma manera, ya que el capitalismo no puede acumular las ganancias sin parar”, concluye el experto. Por su parte, el doctor Randall Collins destaca que el fin del capitalismo será en 2040, año en que según él, más de un 50% de la población activa perderá su trabajo por los procesos de sustitución tecnológica.

La mayor interrogación para Kollins es qué sistema ocupará su lugar: ¿una dictadura fascista o un sistema democrático no capitalista? Pero lo más probable según el experto es que “en los próximos siglos tendrá lugar un constante cambio entre dos sistemas: del capitalismo al socialismo, y a lo mejor, otra vez al capitalismo“.

Por otra parte, algunos expertos consideran que no ocurrirá un cambio radical sino que el capitalismo tendrá que realizar una serie de reformas para poder responder a los nuevos desafíos. “Se establecerá a nivel mundial un capitalismo reformado con mayor igualdad y derechos sociales para todos. No será el fin del capitalismo, sino la aparición de un capitalismo mejor”, asegura el profesor de la Universidad de California, EE.UU., Michael Mann.

A su vez, para el sociólogo Craig Calhoun, el capitalismo se salvará sólo en caso de superar tres amenazas pendientes: el desequilibrio del sector financiero en relación a otros ámbitos de la economía que provocan enormes deudas y especulaciones irresponsables; los problemas sociales y ecológicos creados por las políticas neoliberales, y por último, las posibles guerras y cambios climáticos.

Sin embargo, la conclusión conjunta de los expertos del libro consiste en que “la gran crisis, sea cual sea el escenario, no significa el fin del mundo”, ya que “el fin del capitalismo inspira la esperanza” de su transformación en formas nuevas “más humanas” o su transición en el renovado socialismo democrático.

Fuente: http://www.elciudadano.cl/2015/05/19/166059/el-fin-del-capitalismo-una-utopia-o-una-realidad-proxima/

En las sociedades prehistóricas no existía desigualdad de género

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Por RT.

Un estudio revela que las tribus prehistóricas de cazadores y recolectores operaban sobre una base social igualitaria, y que fue la aparición de la agricultura lo que desencadenó la desigualdad entre hombres y mujeres.

Un reciente estudio de la College University de Londres publicado en la revista ‘Science’ establece que es muy probable que las primeras sociedades prehistóricas de cazadores y recolectores se erigiesen sobre principios absolutamente igualitarios, ya quetanto hombres como mujeres tendrían la misma influencia dentro del grupo y en el establecimiento de su composición, informa el diario británico ‘The Guardian‘. La investigación está basada en datos genealógicos de tribus prehistóricas del Congo y Filipinas.

Este descubrimiento cambia la visión de que la igualdad sea un concepto relativamente nuevo al considerar que esta ha prevalecido como norma humana en un largo periodo de nuestra evolución y establece que fue la aparición de la agricultura el factor que desencadenó la desigualdad entre sexos debido a que permitía la acumulación de bienes.

Asimismo, la investigación revela que en aquellas sociedades en las que las decisiones quedaban en manos tanto de los hombres como de las mujeres se construíangrupos mucho más amplios y existían más relaciones intergrupales que en aquellas sociedades dirigidas únicamente por la figura masculina.

Andrea Migliano, una de las principales autoras del estudio, considera que “la igualdad entre géneros sugiere un escenario en el que rasgos humanos únicos como la cooperación con individuos no emparentados podrían haberse dado fácilmente y con mayor celeridad en nuestro pasado evolutivo”.

Fuente: http://actualidad.rt.com/sociedad/174946-igualdad-genero-sociedades-prehistoricas

141° Capítulo de ECONONUESTRAS 4-may-2015

cius

Invitado: Eduardo Mateluna, dirigente sindical, parte del Comité de Iniciativa por la Unidad Sindical (CIUS), organizadores de la marcha clasista del 1° de Mayo.

Libro “Primero de Mayo: Lecturas para el día de las trabajadoras y trabajadores”

1 de mayo libro

Por Editorial Eleuterio del Grupo de Estudios José Domingo Gómez Rojas.

“El presente opúsculo podría definirse como una lectura retrospectiva: más que un acto de memoria que busque conservar en el tiempo el recuerdo de los Mártires de Chicago, las lecturas que acá proponemos retoman asuntos que las décadas no han cesado de reproducir, a saber, la explotación, la servidumbre y la división de clases. Es por esto que los escritos reunidos provienen de otra época, algunos de ellos de hace más de un siglo. ¿Significará esto que no hemos sido capaces de actualizar nuestras ideas? ¿O será que los mismos males nos siguen afectando? No cabe duda que el último siglo representa un acelerado proceso de crisis y cambios a nivel global, mas, todas las transformaciones que podríamos encontrar en los últimos cien años, sólo aportan a acentuar denuncias que las y los anarquistas, siempre visionarios y críticos de la dominación, pusieron en la palestra de las luchas sociales.

Además, ya señaló Élisée Reclus, proyectando una concepción ácrata del paso de los días, que el tiempo no avanza de forma lineal, sino que es un torbellino, es decir, un círculo que retorna, pero que cada vez que vuelve a su punto anterior, es un poco más grande. Un gran espiral, en otras palabras, donde se juegan las infinitas de posibilidades naturales, sociales y culturales. ¿Será, entonces, que aún nos encontramos en la curva de un devenir social que se funda en la costumbre de servir? Cada primero de mayo pareciera recordárnoslo: el mal de las desigualdades continúa y se ahonda aún más con nuestra inercia ante el Poder. Leon Tolstoi, como podrán leer en la contraportada de este libro, se hizo una sencilla pregunta, enunciada siglos antes por Étienne de La Boétie: «Los trabajadores son esclavizados por el gobierno y por los ricos. Pero ¿qué son esos hombres que forman el gobierno y las clases ricas?   ¿Qué son? ¿Son Hércules cada uno de los cuales puede vencer a centenas y millares de trabajadores?» La respuesta es clara: «Esos hombres no tan solo no son Hércules, sino que, por el contrario, son seres degenerados e impotentes.» No cabe duda de ello: quien detenta el poder no tiene los suficientes ojos para vigilar las constantes oscilaciones del pueblo, sin embargo, los obtiene de nosotros mismos, los primeros guardianes del actual estado material y espiritual. Por eso queda esa permanente pregunta, que una y otra vez nos inquieta: «¿Por qué, pues, ese pequeño número de hombres débiles, que no saben ni quieren hacer nada, domina a tantos millares de trabajadores?»

Puede ser que nuestra imaginación no ha logrado expandirse lo suficiente. Los límites del imaginario social parecieran detenerse al momento de que nuestra existencia sólo se garantiza en la medida en que poseamos bienes y dinero, es decir, una cierta estabilidad económica que nos permita sobrevivir en un medio hostil. Las aspiraciones avanzan en ese ritmo –siendo la acumulación de riquezas el propósito de gran parte de la sociedad–, sin ánimo de trastocar el modo de vida que se nos ha impuesto a través del legado de generaciones y generaciones.

Los escritos que componen este libro indagan más allá del problema económico que se desprende de la desigualdad social: acá la pregunta es sobre nosotros, los más, los que llevamos esta estructura en los hombros como si se tratara de nuestro peso corporal. Pero los anarquistas, las anarquistas, habidos por la gimnasia de la libertad, por los ejercicios del pensamiento libre, deducen que la dominación no constituye la ontología de una sociedad, sino que los individuos mismos, capaces de distribuir sus fuerzas según sus necesidades, son quienes conforman el cuerpo social.

En este sentido, la tierra misma es un crisol de posibilidades, entre ellas, la autogestión, que supera la simple propuesta económica. Es la tarea que este libro no abarca y que, sin duda, ha variado sustancialmente durante el último siglo. No obstante, al mismo tiempo, la autogestión es un método aplicable a pequeña y gran escala, que se modifica según los contextos locales. Solo es necesario mantener la esencia de la libre asociación y del trabajo igualitario. No existe, por lo tanto, un sistema único para la autogestión. Es, más bien, la invitación de poner a prueba formas que expandan el imaginario social hacia una vida más libre y justa y, por ello, más alegre y armónica.”

Lee el libro aquí

Fuente: http://www.eleuterio.grupogomezrojas.org/libro-sobre-el-primero-de-mayo-para-descarga/