Producción y Política: Bitácora de la visita a Fasinpat

La salida de Santiago fue el domingo 16 de septiembre aprovechando los feriados de fiestas patrias chilenas y casi escapando del patrioterismo. Luego de esperar en Temuco el bus a Argentina, de las nueve siguientes horas a Neuquén recuerdo dos cosas:  el pehuén nevado, como pintado en un telón blanco de nieve y día nublado; y pasar por Cutral-Co, lugar que conocí por la canción de las Manos de Filippi, y donde nació Carlos, transportista y director de teatro quien, junto a su compañera Mariel, me recibieron en su casa de Neuquén. Cutral Co fue donde vi la primera ferretería, y que de paso anunciaba venta de cerámicas de Fasinpat: la razón de este viaje.

Fortaleza y Lucha

Luego de una noche en Neuquén, el día 18 de septiembre partí al barrio industrial de Neuquén, ubicado al norte de la ciudad. Preguntando tanto por Zanón como por Fasinpat, llegué a una fábrica que posee un cartel a la entrada que reza: “Fortalece tu hogar”, sumado a “nuestra lucha pasa también por hacer los mejores cerámicos del país”. Fortaleza y lucha, pues mientras esperaba realizar la visita y la entrevista, los compañeros de Prensa y Difusión de la fábrica apoyaban una manifestación de estudiantes en el centro de la ciudad en recuerdo de la noche de los lápices. Y es que la relación directa con el pueblo también se refleja en su forma de comercialización, pues Fasinpat vende una parte importante de su producción en la misma fábrica, como una de las tantas formas de retroalimentarse con la comunidad.

Política y Producción

Cuando llegaron los compañeros, me llevaron a la oficina de Prensa y Difusión, fundamental en esta empresa donde “no hay producción sin política, ni política sin producción”, como me dice Zulma, quien lleva 7 años en la fábrica. Además de ella, en la entrevista participa Reinaldo. Mientras Reinaldo ingresó hace 21 años para reemplazar las labores que hacían las mujeres en la fábrica, Zulma viene a garantizar la erradicación del machismo que pudiera estar presente en las líneas de producción de los cerámicos. Hoy hay450 obreros, de los cuales 50 son mujeres. Ambos ganan en base lo mismo, y las diferencias radican en los años de servicio. Incluso el obrero ceramista Alejandro López, quien ahora es parte de la legislatura provincial, dona su sueldo estatal y se deja para él su sueldo como trabajador de Fasinpat.

Lo de Política y Producción se refleja además en la actividad sin descanso del sindicato, que agrupa a cuatro fábricas del rubro. Además, ambos ejes son la clave del éxito de Fasinpat, tal como reconocen los hoteleros de Bauén y las obreras sin patrón de la textil recuperada Brukman.

Mientras, Fasinpat aún no está totalmente expropiada pues, aunque hace dos años se aprobó en la legislatura, la burocracia del gobierno provincial aún no finaliza el trámite. Cuando así lo sea, me dicen, podrán tranquilamente exportar y también invertir, pues su prioridad es la renovación tecnológica.

Mural en uno de los patios de la fábrica, por econonuestras

“Zanón es del pueblo”

La fábrica se emplaza en un amplio terreno que, además de la línea de producción, alberga la escuela CPEM 88 ‘Boquita Esparza’, llamada así en memoria de Jorge Esparza,  obrero de Fasinpat que a sus 31 años falleció a causa de una enfermedad terminal, y quien como tesorero del sindicato impulsó la creación de la escuela. La escuela da al patio, lugar donde músicos como León Gieco, La Renga, SKA-P, Manu Chao, la Bersuit y Las Manos de Filippi (que incluso tienen un tema llamado fasinpat), entre otros, han realizado presentaciones en solidaridad con la ‘fábrica sin patrón’. 

Por su parte trasera, la fábrica colinda con la cárcel U-11, cuyos presidiarios, me cuenta Zulma, en algún momento durante los 5 meses de resistencia afuera de la fábrica (previo a la toma), donaron su comida a los obreros.

Por todo ello es que “Zanón es del pueblo” y los trabajadores de la fábrica sienten que su deber es devolver la solidaridad recibida en estos más de 10 años. De hecho, donan una parte de los 270.000 mts2 promedio mensuales que producen a diversas organizaciones comunitarias, populares, incluyendo a  los mismos presos de la U-11. Algo similar ocurre con Stefani, una cerámica de Cutral-Co, también vecina de una cárcel, que recibe el apoyo y solidaridad popular desde que hace 3 años cuando comenzó el control obrero.

“22 trabajadores y 9 jefes”

Hace más de una década, la decisión de la toma no tenía muchas alternativas. Era eso o participar de los ‘Planes Trabajar’ que aportaban aproximadamente $15.000 chilenos al mes. Luego de 5 meses vino la toma que, al día de hoy, no sólo les brinda subsistencia, sino un segundo hogar, donde la participación es integral y el trabajo es un compromiso, no una extorsión. Reinaldo me cuenta que donde habían 22 trabajadores habían también 9 jefes, mientras al día de hoy no hay ‘vigilantes’ del trabajo, sino sólo un coordinador quien es elegido (en total hay 35 ‘coordinaciones’ en la fábrica), no posee privilegios y es absolutamente revocable. Por ello también es que los accidentes laborales han disminuido a 40 desde la época con patrón, cuando ocurría una media de 250 accidentes, incluyendo una muerte anual.

La experiencia de Fasinpat ha sido construida en el ‘aprender-haciendo’ me confirma Reinaldo, lo necesario para experimentar la rotación de funciones sin perjuicio alguno a la producción. Se trata de un ensayo digno para no parecerse a las demás empresas ‘con patrón’: verticales, desiguales, peligrosas, desmotivantes, competitivas, y al contrario levantar una fábrica apoyados en la lucha y la solidaridad, hacia dentro y afuera. Es la producción con relaciones sociales distintas a las apatronadas y asoman como cimiento de una economía alternativa a la capitalista, pues como concuerda Zulma: simplemente “la economía la hacen los trabajadores”.

Luego de todo un día en la fábrica vuelvo al centro de Neuquén, y durante el resto de mi estadía haría del Teatro Ámbito Histrión, donde participa Carlos y Mariel, un lugar recurrente. Aunque, sería más bien una coincidencia que éste sea también un espacio autogestionado.

‘La Huelga’, Ricardo Carpani, Museo Nacional de Bellas Artes, Neuquén por econonuestras

2 Responses to Producción y Política: Bitácora de la visita a Fasinpat

  1. maxi dice:

    En tu texto, mencionaste de una u otra forma (en al menos dos ocasiones) el problema de los riesgos, peligros y accidentes del trabajo. Frente a una problemática que se entiende como inversión en una empresa capitalista, me podrías comentar: ¿cuál es la visión que tienen los y las trabajadoras de la seguridad laboral al interior de la fábrica y cómo ésta repercute en sus familias?
    Salud!

  2. econo dice:

    El hincapié lo hicieron l@s mism@s obrer@s entrevistad@s. Según me dijeron, trabajar bajo la presión del ‘vigilante’ era la causa de las altas cifras de accidentes. Y claro, toma más relevancia el autocuidado y la atención a los riesgos colectivos, puesto que tienen el incentivo a hacerlo: por su salud, por su bienestar y además para evitar los costos para la fábrica que trae un accidente. Salud!

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